martes, 11 de diciembre de 2012

¿De ilusiones se vive?


Hoy no recuerdo bien ni cómo, ni cuándo, salió en alguna conversación de esas que se tienen todos los días, la palabra ‘ilusión’. Y como no, en ese mismo instante, mi cabeza comenzó a maquinar, a reflexionar, a darle vueltas a mil cosas. Seguidamente me vino a la mente esa famosa expresión: ‘De ilusiones se vive’, y de forma automática una voz, de algún recoveco de mi cabeza, no pudo evitar ponerle tono interrogativo a esa frase.
Realmente ¿las ilusiones te hacen vivir?, ¿o más bien matan?. Pero voy más allá, ¿qué es ilusión en sí?
Y haciendo un poco de investigación, no me fue difícil encontrar ‘diferentes’ definiciones a dicha palabra: 
1.Imagen sugerida por los sentidos que carece de verdadera realidad.
2.Esperanza que carece de fundamento en la realidad.
3. Entusiasmo, alegría.
Una vez analicé cada una de estas definiciones, llegué yo a otra, a mi parecer más acertada que las demás y es la siguiente:
Entusiasmo y/o alegría provocada por una imagen sugerida por los sentidos que da lugar a una esperanza (ya sea larga o corta) que carece de fundamento en la realidad.
He aquí mi definición, como bien habréis comprobado he mezclado las tres definiciones que había encontrado anteriormente.
Sinceramente, desde siempre he sido muy ilusa como ya he dicho en otra entrada, aunque también muy desesperanzada, sobre todo muy desesperanzadora. Un híbrido de objetividad y subjetividad.
Y pienso, si las ilusiones son alegrías, y de ilusiones se vive, y a su vez éstas no son del todo veraces…¿vivimos sólo de nuestra imaginación? Es decir, todas aquellas historias, películas y situaciones futuras que nos imaginamos, ¿son las que nos hacen vivir?
'Ni de nosotros nos podemos fiar'
No me gusta pensar que aquello de lo que no tenemos certeza, se convierta en un pilar en nuestra vida. No me gusta pensar que vivimos de mentira.
Será porque he perdido mis ilusiones, pero no le veo sentido. Cuanto más se ilusiona alguien por algo, construye una torre muy alta, un pilar muy alto, una base, pero demasiado inestable, tanto que se la puede llevar el viento con facilidad. Es como si de repente te volvieses muy rico, y a los pocos días, perdieses todo, y te quedaras muy pobre. Basta de metáforas, la realidad es que te entusiasmas al límite, y luego te das cuenta de que es mentira, y duele, duele mucho.
Muy a mi pesar, en esta vida, no podemos tener certeza de nada, ni siquiera de que amanecerá mañana, ni de que el cielo sea azul y no amarillo, ni de que mañana tengamos al lado a la persona que tanto queremos. Suena todo muy pesimista pero es así.
Ni siquiera podemos ver la vida desde un punto objetivo, pues ni de eso podemos obtener veracidad absoluta.
Pero es verdad que mientras te ilusionas, te entusiasmas, mientras te entusiasmas sueñas, y a mitad del sueño, te despiertas.

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