viernes, 6 de octubre de 2017

Se os llena la boca.

Se os llena la boca de palabras vacías,
de mentiras con piel de verdad que completan vuestro hastío,
de promesas holgadas acariciando vuestros hombros,
de promesas en añicos que se clavan en  los míos.

Se os llena la boca de emociones en maremoto,
que luego enseguida tragáis,
para que lo digiera otro. 

Se os llena la boca de espacios y tiempos subjuntivos,
de verborrea insana, banal y pluscuamperfecta,
de silencios gritados, cargados de  imperativos,
que no hacen más que recorrer mis cicatrices.
Cicatrices invisibles tatuadas en pretéritos imperfectos,
cicatrices que ojalá jamás hubiesen sido indicativo,
de volver abrirse incondicionalmente,
en este maldito presente simple.

jueves, 9 de febrero de 2017

Frente a frente en mi ventana.

Hoy te he puesto en mi ventana, justo enfrente de mi escritorio. Detrás de ti, la inmensidad de un cielo, tan inmenso como lo fuiste tú.  Tú, mi mentor, mi guía, mi motivo para haber luchado estos años, mirándome frente a frente cada vez que levantaba la vista de mis apuntes. 

Y una vez me perdía en tu mirada, cargada de emociones y de palabras calladas, no tenía más remedio que seguir para poder poner fin a esta etapa que empezamos juntos. 

Y que por supuesto acabaremos juntos, codo con codo, como en los viejos tiempos. Porque hay muchas más cosas que nos unen y pocas las que nos separan. No hay más distancia que la que nos queramos poner, pero de eso nunca entendimos tú y yo. Y es por eso que una vez más, la distancia jamás será el olvido.

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